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Automatizaciones con IA para negocios de Formentera e Ibiza

Si tu equipo repite las mismas tareas cada día, eso se automatiza. Presupuestos, respuestas, reservas y control interno, con IA y a medida.

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En casi todos los negocios con los que trabajo hay una tarea que se repite todos los días y que nadie ha contado nunca.

Contestar las mismas tres preguntas por WhatsApp. Pasar los datos de un correo a una hoja. Preparar un presupuesto buscando precios en cuatro sitios. Avisar al equipo de que ha entrado una reserva.

Ninguna de esas tareas es difícil. El problema es que se llevan las horas en las que deberías estar haciendo otra cosa.

Eso se automatiza.

Qué automatizo

Atención y respuestas. Un asistente que responde a las preguntas que se repiten, con la información real de tu negocio, y que pasa a una persona lo que no debería contestar una máquina.

Presupuestos y precios. Cuando el precio depende de varias variables, calcularlo a mano es lento y se equivoca. Una calculadora a medida lo resuelve al momento.

Reservas y contratos. Lo que hoy pasa por teléfono, papel o memoria, convertido en un proceso que deja registro.

Traspaso de información. Que lo que entra por un sitio aparezca donde tiene que aparecer sin que nadie lo copie a mano.

Conocimiento interno. Cuando el equipo depende de una o dos personas para las dudas del día a día. Sobre esto estoy construyendo un producto entero, y te hablo de él aquí debajo.

Desde el primer día de ChatGPT

Empecé con ChatGPT cuando salió, en noviembre de 2022, y desde entonces no he parado ni un día. No lo probé y me pareció curioso: lo metí en mi forma de trabajar y ahí sigue.

Desde entonces me he mantenido al día de cada modelo y cada herramienta que ha salido. No por afición a la novedad, sino porque en esto lo que era verdad hace seis meses ya no lo es, y quien no lo sigue de cerca acaba recomendando cosas que dejaron de tener sentido.

Lo uso cada día en mi propio trabajo antes de proponérselo a nadie. Por eso puedo decirte con conocimiento qué merece la pena y qué es humo.

Y se nota en el volumen. Hoy, yo solo, saco adelante proyectos que hace cinco años habrían necesitado un equipo de cinco o seis personas. No porque escriba más rápido, sino porque las partes lentas y repetidas dejaron de comerse el día.

Donde más lejos he llevado esto es Savia, mi propio producto: un segundo cerebro para empresas. Conoce el funcionamiento interno del negocio —los procesos, las decisiones, el porqué de cada cosa— y le responde a cualquiera del equipo al momento, siempre con la fuente delante. Y no se queda quieto: cuando alguien pregunta algo que la empresa todavía no tiene escrito, lo detecta, se lo pide a quien lo sabe y lo incorpora. Va aprendiendo solo.

Así que cuando alguien de la isla me pregunta si la IA le sirve para algo, no le contesto con una opinión. Le contesto con lo que llevo haciendo todos los días desde 2022.

Cómo empiezo

Miro dónde se va el tiempo. Antes de proponer nada, una conversación para ver qué tareas se repiten y cuántas horas se llevan. Muchas veces el proceso que más duele no es el que la gente cree.

Empiezo por uno. El que más tiempo consume o el que más errores da. Se pone a funcionar, se mide y después se decide si seguir.

Se mide con números tuyos. Horas antes y horas después. Si no baja, no sirvió, y prefiero verlo en el primer proceso que en el quinto.

Conecto lo que ya usas. Sin obligar al equipo a aprender una herramienta nueva salvo que haga falta de verdad.

Lo que no te voy a vender

No voy a decirte que la IA va a transformar tu negocio.

Lo que hace es concreto y aburrido: quita las tareas que se repiten. El equipo sigue siendo el mismo, con más tiempo para lo que sí requiere una persona.

La IA no te ahorra horas. Te ahorra volver a pagar por el mismo error.

Y si al mirar tu caso veo que lo que necesitas no es automatizar sino ordenar cómo trabajáis, te lo digo. Automatizar un proceso roto solo hace que se rompa más rápido.

Empezar

Escríbeme y cuéntame qué tarea te está comiendo el día. Con eso ya se puede ver si automatizarla sale a cuenta o no.

Si no sale, te lo digo. Es más barato para los dos.

Preguntas frecuentes

¿Qué se puede automatizar en un negocio pequeño?

+

Casi todo lo que haces igual más de diez veces por semana. Responder las mismas preguntas por WhatsApp o correo, preparar presupuestos, pasar datos de un sitio a otro, avisar al equipo cuando entra una reserva, generar contratos o facturas. La regla es sencilla: si lo haces siempre igual, se puede automatizar.

¿Voy a tener que cambiar las herramientas que uso?

+

En la mayoría de casos no. Lo normal es conectar lo que ya usas en vez de sustituirlo. Cambiar de herramienta tiene un coste de aprendizaje que casi nunca compensa.

¿Es caro automatizar con IA?

+

El coste depende de cuántos procesos se toquen. La forma de saber si sale a cuenta es contar las horas que se va tu equipo en esa tarea al mes y compararlo. Si la cuenta no sale, te lo digo antes de empezar.

¿La IA va a inventarse respuestas delante de mis clientes?

+

No si está bien montada. Lo que hago es que el sistema responda solo con la información de tu negocio y que diga que no lo sabe cuando no lo sabe, en vez de rellenar. Y cuando la respuesta es delicada, la pasa a una persona.

¿Mis datos se quedan seguros?

+

Es lo primero que se decide en cada proyecto: qué información entra en el sistema, quién puede consultarla y dónde se guarda. Lo hablamos antes de tocar nada, no después.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

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Una automatización concreta puede estar en marcha en días. Un sistema que toca varios procesos lleva semanas. Yo prefiero empezar por el proceso que más duele, ponerlo a funcionar y medirlo antes de seguir.

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